Pekín ha elevado por primera vez el nivel de alarma por contaminación al naranja, el segundo más alto de un sistema que consta de cuatro niveles, y advierte de que la ciudad podrá verse afectada durante tres días por una niebla muy intensa.
El nivel naranja obliga a que las escuelas y las guarderías cancelen todas sus actividades al aire libre, aunque no se llega a exigir el cierre de las mismas hasta que no se declare el nivel rojo.
El Gobierno pequinés ha elevado el nivel tras las numerosas críticas que recibió durante el pasado fin de semana de parte de los medios de comunicación locales y a través de Internet ante su falta de acción contra los altos niveles de contaminación.
La capital ya se encuentra envuelto en una neblina blanca desde la tarde (hora local). Según los datos de la Embajada de Estados Unidos, las partículas PM2,5 -que miden menos de 2,5 micrómetros y que son las más nocivas en la contaminación aérea, han alcanzado un nivel de 378 cuando la Agencia de Protección Medioambiental estadounidense considera que cualquier nivel de estas partículas superior a 300 podría ser peligroso.
El pasado fin de semana, se alcanzó una concentración de 500. Los meteorólogo sostienen que la niebla permanecerá durante tres días, por lo que las autoridades han recomendado a los ciudadanos que no utilicen sus automóviles.
Muchos ciudadanos han manifestado su acuerdo con esta medida, sin embargo, otros se preguntan por qué no se ha actuado antes. "Disculpen, ¿la medida de las PM2,5 tiene que salirse de las gráficas antes de que veamos una alerta roja?", ha escrito un usuario de Weibo, la red de 'microblogging' china que equivale a Twitter en el país comunista.