La crisis ha provocado la pérdida de más de 370.000 empleos y 23.000 empresas de comunicación, cultura y artes gráficas, financiero, limpieza y servicios, seguridad privada y seguros y oficinas, según un informe de FeS-UGT con datos de 2008-2012.
De todas estas actividades económicas, a las que se dedica esta Federación, el sector más afectado por la crisis ha sido el de limpieza y servicios a la sociedad (limpieza, jardinería, recuperación y reciclado de residuos y servicio doméstico), con la destrucción de un total de 228.000 empleos entre 2008 y 2012.
De hecho, el nivel de ocupación en este sector existente a cierre de 2012 era un 18,4% inferior al de 2008, situación que UGT atribuye a las restricciones presupuestarias, la morosidad de las Administraciones Públicas, el cierre de empresas clientes, la restricción del crédito, y la menor renta disponible de los hogares.
Tras el sector de la limpieza, se sitúa el de comunicación, cultura y artes gráficas (incluye prensa, cine, publicidad, deporte, audiovisual y edición), con la pérdida de 77.000 empleos y un número de ocupados un 17% inferior al de 2008, achacable, según UGT, al desplome de la inversión publicitaria, la reestructuración de empresas públicas, la externalización de servicios y las fusiones y adquisiciones entre empresas privadas.
Por su parte, y como consecuencia del proceso de reestructuración que al que se ha visto sometido estos años, el sector financiero(bancos, cajas, cooperativas de crédito y establecimientos financieros de crédito) acumula una pérdida de más de 43.000 empleos desde 2008 (-15,4%).
El sector de seguros y oficinas (incluye empresas de trabajo temporal, contact center y consultoras, entre otras) no ha sido de los más han padecido la crisis, pese a perder empleo en su conjunto, aunque las actividades más ligadas a la construcción (consultoras, empresas de ingeniería, gestión y mediación inmobiliaria) han sufrido un mayor desplome.
Por último, FeS-UGT no aprecia una pérdida "sensible" de empleo en el sector de la seguridad privada, si bien resalta la "práctica desaparición" de la actividad de los escoltas.