La noticia del día no es que el Partido Popular haya ganado las elecciones por mayoría absoluta, cosa que ya sabíamos, sino que el Partido Socialista ha perdido casi 5 millones de votantes que Rajoy no ha sabido aprovechar, logrando peores resultados que Zapatero hace tres años.
El techo de votantes del PP se mantiene al alza, con algo menos de medio millón de nuevos votantes, pero no consigue alcanzar los 11.289.335 votos que obtuvo José Luis Rodríguez Zapatero en 2008 por la mínima. A pesar de este dato, Mariano Rajoy consigue la segunda mayoría absoluta de la historia de la democracia.
¿Dónde está Zapatero?
En las peores elecciones para el Partido Socialista, ''apenas'' siete millones de españoles fidelizan la mala gestión llevada a cabo por el todavía presidente del Gobierno en estos últimos años. Zapatero ha mostrado hoy su cobardía al dejar sólo ante el peligro a un Rubalcaba abatido, que tras esta noche, hará las veces de posible candidato ante un congreso del partido izquierdista de centro. Sin embargo, la agonía del claro perdedor de la jornada, podría agravarse ante la emergencia de Chacón en el partido.
Son diversos los análisis que se pueden desprender de la jornada de hoy, aunque uno de los principales, es la clara división del Congreso, con la entrada de 3 nuevos partidos: AMAIUR, FAC y GBAI. Respecto al primero, se trata de una de las sorpresas de la noche, ya que obtienen grupo parlamentario al haber conseguido 7 escaños, por lo que estamos ante una nueva perspectiva en el ámbito político, con la emergente presencia independentista en el Congreso.
Pese a que PNV ha perdido un escaño respecto a las anteriores elecciones, sigue con su grupo, objetivo que casi ha alcanzado una pletórica Rosa Díez, que ha alzado a UPyD en el Congreso, aumentando en 4 sus escaños y situándose como el partido con mayor incremento de votos, por encima del Partido Popular.
¿Comienzo del fin del bipartidismo?
Al igual que ha hecho Rosa Díez, es necesario aludir a la gran bajada que ha mostrado la unión PP-POSE frente al resto de partidos. Si en el 2008 suponían más de un 80% de los votos totales, tres años después han experimentado una gran bajada tras la debacle socialista, con apenas el 70%.
Prácticamente, casi 1 de cada 3 españoles llamados a las urnas, se ha abstenido de votar, mientras que el voto nulo y en blanco, suman más de 600.000 papeletas. ¿Qué lleva a una persona a abstenerse de ejercer su derecho al voto?, ¿se habrán dado cuenta los dos grandes partidos de que casi 7 millones de personas no han votado por ellos, sino por otras opciones?, ¿son los más de 700.000 votantes nuevos de UPyD provenientes del desencanto zapateril?
La injusta Ley de Partidos también ha hecho mella en el resultado de las elecciones, y es que los datos hablan por sí solos: UPyD, con más de un millón de votos, no tendrá grupo en el Congreso, pero sí lo tendrá AMAIUR con poco más de 300.000. También se puede comparar la representación de, por ejemplo, CiU, con 16 diputados, frente a los 5 de Díez, o los 5 de IU, a pesar de haber obtenido mayor número de votos que los catalanes.
La alegría de la práctica mayoría de los partidos, ha sido posible gracias a la autodestrucción del Partido Socialista, al que sólo le queda refundarse si quiere volver a ganarse la confianza perdida de sus votantes, a los que hay que considerar con recelo como latentes, y no como perdidos.